Sin embargo,
son estos mismos atractivos los que pueden ser, en algunas ocasiones,
perjudiciales. Las posibilidades que ofrece Internet de ir de un lado a
otro con un solo clic incitan a la impulsividad, la curiosidad y la necesidad
de gratificación inmediata o realimentación que tiene el niño. La
fascinación que les provoca el ir de un lado para otro con un simple
movimiento de dedo puede generarles una curiosidad casi
compulsiva. La inmediatez con que se ejecutan los cambios de rumbo
dentro de la red, les crea la necesidad de una urgente gratificación y de
una constante retro-alimentación. El no obtener esto de forma satisfactoria
puede provocarles ansiedad y nerviosismo.
El tiempo que
se pasa frente al ordenador es tiempo perdido para el desarrollo de las
destrezas sociales. Deberemos estar especialmente atentos a
este riesgo si nuestro hijo tiene ya algún problema que dificulte un
proceso normal de socialización. Es más fácil entretenerse y pasar el
tiempo delante del ordenador, o hablarle a una pantalla que no dar la
cara e interrelacionarse y hacer frente a las dificultades que conlleva la
relación con los demás; principalmente cuando se es adolescente y empiezan muchos
complejos e inseguridades en la personalidad. Algunos prefieren refugiarse
delante del ordenador antes que jugar con otros niños. Todo ello puede generar
adicción y aislamiento.
Las
conversaciones con el CHAT puede suponerles el tener que enfrentarse
a situaciones tensas o de conflicto, los niños pueden ser
muy crueles sobretodo si se “protegen” bajo un alias y no tienen
que dar la cara. Y a la vez tienen un punto de inocencia y una gran
sensibilidad. Unas palabras o ciertos tonos que sobrepasen el límite
de lo aceptable puede afectarles más de lo que pensamos. Aunque a
través de él ordenador no se vean las caras, esto no les exime de violentarse o
vivir de forma negativa ciertas conversaciones.
Es importante
recordarle que no todo lo que ve o lee en Internet es verdadero.
Hay que saber que fuentes son fiables.
Otros factores
de riesgo que no debemos menospreciar es que puedan acceder a contenidos y
materiales gráficos no aptos para niños -sexo, violencia, drogas…-.
Debemos
también advertir a nuestro hijo sobre los peligros que puede conllevar el hecho
de que, por inconsciencia, facilite información personal o de la familia a otro
usuario en ocasión de un encuentro por chat, u otra vía.
creo que es una buena publicación. solo que le faltan imágenes.
ResponderEliminarBuen trabajos, pero ciertamente le faltan imagenes o videos o algo mas...
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